Hoy voy a hablaros de una casa situada en Los Angeles, en la que el
arte es una parte importante de su decoración. Sus dueños consideran que
la luz natural es un elemento imprescindible, por lo que la aprovechan al máximo, tal y como podemos ver en su precioso
dormitorio en tonos blanco, negro y rojo predominantemente.
Asimismo, el uso de texturas suaves y coloridas crea un punto divertido que hace que los niños también se encuentren a gusto. Su
cocina roja y metalizada, en la que vemos varios elementos característicos de los
comics, es un claro ejemplo de ello.
Las estancias mezclan por doquier
obras de arte de distintos estilos pertenecientes a sus propietarios, como vemos en su
comedor. Éstos han confesado a
Apartment Therapy que hacerlo ha sido todo un reto. Su inspiración viene de la artesanía de alta calidad y de imaginar espacios aptos para su hijo de un año, dejando de lado los elementos demasiado serios.
Por otro lado, el uso de
madera sin tratar en las escaleras y el
salón, permite sentir más cerca la naturaleza, a pesar de estar ubicados en medio de una gran ciudad.
La
habitación de su hijo contiene algunas obras de arte elaboradas por su abuela e, incluso, por él mismo, aunque la idea principal es ir cambiando su decoración o incluyendo artículos nuevos, según vaya formándose su personalidad.

Fuente:
Apartment Therapy
¿Qué os parece?