Muchas gracias chicas, la verdad es que cada vez somos más capaces de hablar de él sin que se nos haga un nudo en la garganta. De vez en cuando, en el trabajo o mientras hago cualquier cosa en casa me vienen imágenes y recuerdos a la cabeza, de momentos bonitos y graciosos que hemos vivido con él, luego a veces me pregunto por qué tan pronto, pero como dice Ainsa, se siente algo así como sensaciones y entonces me alegro de llevarlo siempre conmigo.
Nuestro gatito no mejoraba, pero todavía estaba muy consciente en la despedida, nos recibió con arrumacos, le acariciamos y nos lo devolvió frotando su cabecita contra nuestra mano, había pasado unos días muy estresados con gente rara que le pinchaba muchas cosas, le hacía muchas pruebas, y el momento del reencuentro fue muy doloroso para nosotros porque sabíamos a lo que nos teníamos que enfrentar, pero cuando empezó a ronronear, realmente se nos cayó el alma a los pies, intentamos aferrarnos a alguna esperanza, para después nos dimos cuenta de que era un sueño... pero costó tanto dejarlo durmiendo... ahora estoy viéndolo, y prefiero pensar en los momentos mágicos que vivimos. Cuando los tragimos a casa, los habían encontrado en la calle al lado de un cubo de basura, en un cestito de mimbre con un cojín dentro, y les adoptamos a los dos para que no estuviran solos, siempre en compañía. Y así hemos pasado casi ocho años, en los que no me arrepiento nada de haber vivido esta historia, y todavía hay que continuarla.
Y tienen que venir muchas cosas bonitas por delante, y esperemos que Zape, pueda vivirlas con nosotros mucho tiempo.
Bueno, y retomando el tema de la decoración, a ver si pronto puedo enseñaros las lámparas puestas, y quiero seguir pintando la mesa que tengo a medias, en cuanto lo tenga listo, os pondré las imágenes.
Un besazo a todas