¿Cómo sobrevivir a la subida de los precios?







¿No tienes tú también esa sensación de que cada día nuestro dinero vale menos? Los precios suben y suben y parece no tener límite.

Vamos a la compra y tenemos que comparar precios entre diferentes tiendas para poder comer. Pues con la energía ocurre lo mismo, necesitamos un comparador de tarifas de luz y gas para no sentirnos culpables cada vez que le damos al interruptor o nos damos una ducha caliente.

Los gastos fijos de una vivienda son tremendos: si pagas hipoteca o alquiler, ahí se va un buen porcentaje de tus ingresos, pero luego está el mantenimiento de los muebles y electrodomésticos. También es imprescindible cubrirnos las espaldas ante una emergencia, y para ello nada mejor que acudir a un comparador de seguros de hogar en donde podamos quedar tranquilos porque, ¡solo faltaba que un incendio, robo o una avería viniera a empeorar nuestra economía!

Entonces, en  esta situación, ¿qué podemos hacer? ¿Cómo podemos intentar que nuestro dinero se estire un poco más para no estar temiendo cada mes que no lleguemos cómodamente? Desde luego, te animamos a comparar. Aunque dé pereza, la diferencia entre unas tarifas u otras puede suponer un dinero anual importante.
 

Consejos para reducir los gastos en casa

Te dejamos algunas acciones que puedes tomar para evitar que los gastos te agobien.
Toma nota y verás cómo poco a poco el mes se hace un poco más corto.

 

APARATOS DE BAJO CONSUMO




Los electrodomésticos que más consumen suelen ser los que calientan (hornos, placas de cocina, lavavajillas, lavadora...). En estos es especialmente importante que sean A, es decir, que tengan una categoría nergética muy eficiente.

OJO: a no ser que tengas un electrodoméstico que tenga un grandísimo uso nunca te compensará cambiarlo. Es decir, el ahorro energético que te ofrecerá el nuevo tardaría muchos años (o quizás nunca) en compensar el gasto que te ha supuesto. Eso sí, si tienes qeu comprar uno porque el anterior se ha estropeado es cuando tienes que mirar si es o no eficiente.
 

REVISA TU TARIFA ELÉCTRICA Y DE GAS

Hoy en día existen infinidad de compañías comercializadoras de energía, y cambiar de una a otra no supone absolutamente ningún gasto para el usuario. Por eso, hay que comparar tarifas y ver cuál es la que te supone un menor gasto. 

USO DE LOS ELECTRODOMÉSTICOS

Utiliza las horas en que la electricidad está más baja para poner lavadoras, lavavajillas o cocinar. Y ten en cuenta que en la inmensa mayoría de los casos no hace falta lavar con agua caliente la ropa o usar programas largos de lavado.

El frigorífico se lleva una gran parte del consumo, ya que está todo el rato funcionando. ¿Cómo podemos optimizarlo? Pues usa la temperatura adecuada. Ponerlo muy frío no solo no mejora nada sino que hará que consuma más y posiblemente provoque que se escarche. Intenta abrirlo el menor número de veces posible y ten la puerta abierta poco tiempo. Y espera que los alimentos se enfríen a temperatura ambiente antes de meterlos en la nevera.

CERRAMIENTOS

Los cerramientos de tu casa son esenciales para no perder dinero. Unas buenas ventanas y puertas marcan la diferencia absolutamente. Lo ideal, que instales cerramientos modernos, con rotura de puente térmico, que aislan tanto del frío como del calor (y, ya de paso, del ruido). En muchos lugares existen ayudas para el cambio de los cerramientos.

Pero si ahora no puedes realizar ese cambio, bien porque no es el momento económico o porque vives  en una casa que no es tuya, intenta aislar las ventanas y puertas lo mejor posible, con burletes que eviten que se escape el calor-

GASTOS PEQUEÑOS

Muchas veces estamos pendientes de los grandes gastos que tenemos en casa, sobre todo los que se repiten mes tras mes: hipotecas, cuotas de luz y gas, seguros,... Pero ¿qué pasa con ese pequeño gasto que se nos va de las manos? Frena esas pequeñas compras en las que caemos y que la mayoría de las veces no son necesidades reales. ¿Cuánta ropa y cacharritos tienes en casa que no usas hace meses? 

Esos pequeños gastos nunca entran en la planificación: comidas fuera, ropa, lujos... y afectan muy gravemente a nuestra economía. Comprar comida preparada en vez de cocinar, por ejemplo, supone un dinero mensual importante. Ymucho cuidado con los chollos. Ccuántas  veces compramos algo porque es barato o  es una oferta que no se puede rechazar. Pues sí, recházala.

NO HACE FALTA ESTAR A LA ÚLTIMA




No caigas en la trampa, no hace falta tener el coche último modelo o la nueva versión de teléfono móvil. Si tienes algo y funciona, ¡no lo cambies! Obviamente, a todos  nos gusta tener cosas nuevas, pero gástate el dinero en ellas cuando realmente no te afecta en nada, cuando te sobre y tu vida no se vea perjudicada por ello. Y si algo se estropea, ¡repáralo! La mayoría de las veces las cosas tienen arreglo y siempre será mucho más barato que sustituirlo, además de que así ayudamos a que el planeta se conserve mejor

HUYE DE LOS PLAZOS

Uno de los mayores engaños de la sociedad moderna es la compra a plazos. Parece que si se paga financiado no cuesta, y lo que supone esto es que se crea una situación estresante que va cada vez peor. Ya sabemos que si tuviéramos que comprar una casa al contado seguramente nunca lo haríamos, pero que sea solo en este caso. No compres coche, vacaciones o electrodomésticos a plazo. Si no tienes el dinero, ahorra primero y cómpralos cuando lo puedas pagar. No solo te ahorrarás los intereses, sino que evitarás tener una cadena en tu cuello que te crea la incertidumbre de ¿qué pasa si pierdes tu ingreso principal? Y mucho cuidado con tu tarjeta de crédito. Úsala solo para emergencias.

ANDA

Caminar es muy sano y, además, totalmente gratis. Haz caminando todos los desplazamientos que puedas, y si no, al menos utiliza el transporte público. Sabemos que no es tan cómodo como tu coche, pero te supone un ahorro importante

AHORRA

Ya, tu dirás, "si no llego a fin de mes, ¿cómo voy a ahorrar?". Pues la verdad es que siempre podemos ahorrar. Plantéate una cantidad mensual y trátala como un pago más. Es decir, de todo lo que pagas cada mes, ¡una parte págatela a ti! ¿No te ha ocurrido que en un momento dado te han subido el ingreso un 10% mensual y a los tres meses ya no lo notas? Pues igual sucede si ganas un 10% menos. Así que ahorra un 10% de lo que ganas todos los meses y trátalo como algo sagrado que no puedes dejar de hacer.
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