Este fin de semana pasado vinieron unos amigos a comer a casa. En el momento de la sobremesa, mientras ella fumaba un cigarrito en el porche cerrado de casa (es el fumadero oficial para los amigos), contemplábamos el chalet de enfrente. Lleva en obras más de un mes, lo están reformando de arriba a abajo. A través de la ventana de uno de los dormitorios se podía distinguir la pintura de la pared, verde Mint. En la planta baja también se puede ver lo que están haciendo, apreciar cuál es la nueva distribución y me atrevería a asegurar el estilo que tendrá en el futuro la casa, sin duda nórdico.
A raíz de esta reforma y mientras mi amiga disfrutaba de su cigarro “post-paella”, le solté un rollo sobre decoración. No me malinterpretéis que a mí el estilo nórdico me gusta un montón, pero la realidad es que ahora lo veo por todas partes, parece como si no existiera nada más, como si fuese casi obligatorio buscar contenido para el blog de esta temática si uno no quiere quedarse sin lectores ¿por qué? Hay todo un mundo ahí fuera lleno de talentos cuyos proyectos nada tienen que ver con este estilo y de los que yo particularmente, soy muy fan.
El de hoy es un ejemplo de esto. Gracias a la Revista AD he conocido los trabajos de Diego Alejandro Interior Design. Me gustó el artículo que publicaron sobre su último proyecto en Florida y me puse a ver el resto. ¡Por fin, algo distinto que me apetecía compartir!
Tras recibir su título como arquitecto en la universidad Piloto en Bogotá, Colombia, comenzó trabajando como arquitecto y diseñador de interiores con Ricardo Montoya Ballén. En 2010 fundó su propio estudio en Nueva York centrándose en el diseño de interiores. Define su estilo como moderno y urbano, sin limitarse a una estética en particular con el fin de conseguir que sus trabajos perduren en el tiempo. Busca la armonía, espacios interesantes y únicos, visualmente bellos.
En la primera parte del post veréis imágenes de su portfolio, me encanta la personalidad que transmiten cada una de estas estanncias. Mezcla de clásicos con piezas contemporáneas, arte, muchas texturas, los colores,… sin duda un díez. Tras ellas, podéis ver parte de su último proyecto en Florida, si pincháis abajo en el enlace, os llevará directamente al artículo de la Revista AD, para no perderos detalle. Que lo disfrutéis…
Un inciso :-) Me chifla esta silla diseñada en 1955 por Rudolf Wolf para Elsrijk Furniture en Holanda y restaurada por el estudio de Diego Alejandro para uno de sus clientes. Queda chulísima con el asiento tapizado en un color distinto al del respaldo, ¿no os parece?
Último proyecto en Florida, visto en AD (pincha aquí para leer el artículo)
Fotos Jorge Gonzalez Photography
Archivado en: Ambientes e Interiorismo, Inspiración