Imprimir a la decoración de nuestra casa un sello artesanal es una propuesta que cada día tiene más seguidores. Incluida yo. Implica añadir al espacio doméstico el valor inconfundible de piezas, muebles y materiales hechos con métodos de fabricación ancestrales. Dar un aire artesanal a tu casa sin renunciar a su propio estilo. Una transformación muy sutil y enriquecedora. Te cuento cómo.
Un aire artesanal a tu casa con objetos que vuelven
Por ejemplo, estoy pensando en cestos de fibras naturales vegetales. Y a la vez en vajillas o piezas de cerámica tradicional. Y, cómo no, en esos objetos de madera trabajada con un acabado y colorido tan auténticos. Dar un aire artesanal a tu casa te invita a rescatar esta gran familia de piezas para darlas un nuevo papel en la decoración de tus ambientes.
Las cestas, cajas y otros elementos auxiliares de fibras son un reclamo infalible para transmitir un look artesanal a cualquier rincón de la vivienda. En el baño o en la cocina, en el recibidor o en los dormitorios para crear zonas hogareñas y a la vez funcionales. Las más austeras suelen ser de esparto o de yute, y algo más elaboradas son las de mimbre. En cualquier caso, su imagen y su acabado trenzado proporcionan esa estética handmade que nos conecta con lo primigenio y original.
Damajuanas de vidrio o cerámica: la belleza de otra época
Como piezas únicas, estas garrafas son fantásticas para exponerlas en rincones o esquinas, a ser posible con buena luz natural. Así su piel de vidrio y su color transparente se lucirá al máximo, mostrando numerosos matices cromáticos. Pero hay mil maneras de contemplarlas. También son excelentes compañeras para crear zonas vegetales sobre muebles, en ventanas, o directamente dispuestas en el suelo, en plan bodegón con modelos de varios tamaños. Las flores y las plantas de hoja grande, como los helechos, quedan especialmente bien. Al margen del lugar elegido, acaparan toda la atención.
Así de sencillo y sugerente puede ser dar un aire artesanal a tu casa. Por cierto, en ella los motivos vegetales frescos también pueden aportar un guiño tradicional muy acertado. Siempre y cuando te gusten las plantas. Lo verde tiene mucha fuerza en la decoración actual. Ayudan a recrear ambientes que apuestan por ese espíritu de vuelta a las raíces.
Textiles que provocan felicidad
Así, tal cual, puedes reproducir esa sensación apostando por textiles que cumplen fielmente esta máxima. Como las alfombras Sukhi; feliz en nepalí. Te cuento algo más sobre ellas. Sus diseños de tejidos naturales están hechos a mano por artesanos tejedores procedentes de Nepal, India, Turquía y Marruecos. Elaboradas bajo un concepto totalmente sostenible, su filosofía es aportar grandes dosis de confort sin renunciar a la esencia de lo tradicional. No me digas que no son tentadoras. Además sus diseños son personalizados para que puedas disfrutar de una alfombra única, fiel a tu gusto. Y con el sello inconfundible del valor artesano.
Diseños de autor con alma ancestral
El encanto irresistible del Tricot
Puedes leer la entrada original y completa en de la revista online Decoración 2.0.