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[DIY] Cómo reparar y cambiar el aspecto de una silla con la técnica del deep-dye



Este DIY nace de un sorteo para agradecer a nuestros seguidores de Facebook el haber superado los 1000. En seguida pensamos que el premio debía ser gordo, porque la cifra se lo merecía, así que pensamos en hacer una de nuestras sillas bistrot del color que el ganador/a escogiera. Y nos buscamos a unos amigos que nos ayudaran a hacerlo posible: Let"s Brico!!! 

Virginia, la ganadora, lo tenía claro: en blanco. Y nos pusimos manos a la obra: lo primero, escoger la silla. De entre todas, una silla que habíamos dejado para el final, porque tenía demasiados arreglos pendientes, fue la escogida, para poder enseñar en este tutorial que incluso la silla que damos por imposible tiene solución. 



Esta silla perteneció a Mateo, quien recuerda que la compró en la década de los 60 porque su mujer se antojó con tener unas sillas Mocholi. Ya había roto el culo de la silla hace años subiendo de pie, pero fue cuando se le rompió la pata trasera cuando decidió poner fin a sus servicios. Evaluamos los daños: 





Además de la pata rota y un culo que había que rehacer de nuevo, el barniz estaba en mal estado y tenía carcoma, vamos, el pack completo... Hicimos nuestra lista de materiales y se los pedimos a Let"s Brico, que tienen un montón de productos para la jardinería, mascotas, decoración y, lo más importante, bricolaje!!! Nos encanta poder comprar on-line estos productos, porque nos ahorra mucho tiempo y es muy fácil. En menos de 48h lo teníamos en la puerta de casa:





Materiales:

- Matacarcomas (en spray o líquido)

- Cola blanca

- Sargentos (en nuestro caso, muchos)

- Lana de acero (medio y fino)

- Decapante

- Alcohol de quemar

- Espátula

- Masilla para madera (color pino y color blanco)

- Papel de lija (medio y fino)

- Cinta de carrocero

- Pinceles de alta calidad

- Pintura blanca al agua satinada

- Barniz al agua satinado



Paso 1. Tratamiento anticarcoma: lo más cómodo para quien no está acostumbrado es usar un matacarcoma con aplicador incorporado, en nuestro caso usamos la jeringa para inyectar el producto a cada uno de los orificios, después pincelamos toda la superficie, tapamos con un plástico y lo dejamos actuar durante 4 días.









Paso 2. Encolamos la pata rota: aplicamos cola en ambas caras, puedes ser generoso, porque la cola que sobresalga cuando aprietes la puedes retirar con un trapo antes de que se seque. Para que coja fuerte, apretamos con unos sargentos y usamos unos trozos de madera para que al apretar los sargentos no marquen la silla.



Paso 3. Además de la cola, añadimos unos tirafondos, para asegurarnos que la pata no se volvería a romper. Los hundimos, para después poderlos esconder con masilla y que no hubiera ni rastro de ellos.









Paso 4. Con la ayuda de un cartón, dibujamos el contorno del culo, uno más grande para la parte de arriba y otro más pequeño para la parte interna. Lo traspasamos a una lámina de tablero de 5mm, que recortamos con una caladora, en el caso de la parte superior, es preferible cortarla más grande, proque luego se puede lijar hasta ajustar a la medida exacta. Encolamos, pegamos y nos ayudamos con sargentos para que quede bien sujeto.







Paso 5. Una vez seco, procedimos a decapar. Recomendamos decapante en formato gel, ya que el líquido es muy fácil que gotee o que salpique y, siendo un producto tan abrasivo y peligroso, es mejor reducir riesgos... Los guantes deben ser especiales para productos químicos peligrosos (los de látex no valen, se deshacen al momento, prueba con los de lavar los platos). Aplicamos el producto con una brocha, dejamos actuar, retiramos con una espátula (en zonas llanas) o con lana de acero gruesa (en zonas redondeadas) y, cuando vemos la superficie de la madera limpia, limpiamos con lana de acero fina empapada en alcohol de quemar, que neutralizará el efecto abrasivo del decapante y dejará la madera apta para ser pintada.





Paso 6. Reparamos los orificios de carcoma, arañazos y cicatrices de la rotura con masilla para madera. Usamos la blanca para toda la silla, excepto la de color pino que la usamos para las patas, ya que el acabado iba a ser en color madera. Una vez seca la masilla, lijamos toda la silla hasta dejarla fina al tacto. Ya podemos pasar al siguiente paso...



Paso 7. Marcamos con un lápiz la altura a la que queríamos que empezara el color madera, lo tapamos con cinta de carrocero, para no mancharlo al pintar la silla de blanco. También protegimos la marca de la silla con un trozo de adhesivo, para conservarla. Le dimos una primera capa de imprimación blanca al agua. Y con dos capas de pintura blanca satinada al agua hubo suficiente para cubrir el color de la madera.





Paso 8. Una vez seca la pintura, retiramos la cinta de carrocero y la protección de la marca con mucho cuidado de no estropear la pintura. Ahora sólo falta darle un par de capas de barniz (muy importante: si has usado pintura al gua, el barniz también debe ser al agua para que al entrar en contacto con la pintura no la disuelva). Y lista, una preciosa silla como nueva, pero con el encanto de tener una historia personal que contar...




Si quieres ver más detalles de la silla Mateo, visita nuestra web. De nuevo agradecer a todas las personas que participaron en el sorteo y que nos siguen cada día en esta aventura, sin vosotros, sin ti, esto sería muy duro y solitario... Y mil gracias de nuevo a Let"s Brico por ayudarnos con los materiales, sin vosotros este regalo no habría sido posible!!!!

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