Hay una cosa que me gusta desde siempre, y es ver la cara de sorpresa y agrado de una persona cuando entra en mi habitación. Considero ese espacio como un lugar privado y tan mío que está plagado de los más diversos secretos y detalles.
He intentado que cada rincón tuviese algún significado para mi, desde una mera pared hasta los tiradores de mis cajones. La verdad, creo firmemente que en eso radica la belleza en la decoración. Todo ha de contar con “algo” que lo diferencie de otra cosa parecida, y supongo que eso, se consigue cuando todo lo que forma parte de tu hogar tiene el mismo valor para ti que el tesoro de Ali Baba para sus 40 ladrones.
Por eso hoy quería hablaros de esos detalles y de la importancia que toman en tu casa para poder decir eso de “Oooh, ¡hogar, dulce hogar!”.
Cabecero de forja diseñado por mi.
Algunos de mis libros y recuerdos. Letra I by Mrs. Shabby
Posters, fotos y mas tesoros
Cómoda recuperada por nosotras recientemente
Pie de lampara con gato, me encantan los gatos
Mi lupa
No quería despedirme sin enseñaros la razón del título de este post, que es algo que me enamoró desde el momento en que lo vi; no sólo por su forma de corazón, sino por lo especial que puede ser para mi un regalo diseñado y realizado por Mrs. Shabby.
Descansa junto a mi cuadro de Amelie y os aseguro que cada persona que entra en mi habitación, es lo primero que ve, y automáticamente queda maravillada.
¡Qué sería de mi sin los detalles!
Mil besos,
Irina Vermeer.
y ahora… ¡SI ME QUERÉIS, SEGUIDME!