Eligiendo el piso perfecto para nuestra cocina

Aunque algunos no lo crean,  sea nuestro hogar convencional o dispongamos de una cocina abierta, el elegir el piso para este espacio es una labor un tanto compleja. El día de hoy te daremos ciertos consejos para que tengas en cuenta.
 
La baldosa cerámica
 
La baldosa cerámica es una apuesta segura para casi cualquier estilo y presupuesto. Las opciones en color, tamaño, forma y patrón son casi ilimitadas, por lo que puede crear una apariencia que se ajuste a su gusto, ya sea si la prefiere clásica o contemporáneo.
 
Pros: La cerámica es una atractiva y asequible opción de piso para la cocina, además de ser duradera y fácil de limpiar.
 
Contras: Puede ser difícil y desagradable al caminar sobre ella durante largos períodos de tiempo. Cuando está mojado, los pisos de baldosas pueden ser realmente resbaladizos. También hay que tener en cuenta que necesita sellado periódico y limpieza especial para mantener a raya las manchas. 

Baldosa de porcelana

 
La baldosa de porcelana es un subtipo de baldosa cerámica y viene en un sin número de formas, colores y estilos.
 
Pros: La baldosa de porcelana es creada con color a través de la fabricación de toda la baldosa, así que es menos probable que aparezca algún daño. En algunos casos el azulejo pasa por 15 o 16 impresiones, y los resultados son tan realistas que realmente se tiene que mirar muy de cerca para ver si se trata de madera, mármol o mosaico.
 
Contras: Las baldosas son aún más fuertes que las de cerámica, por lo que estar sobre ellas durante largos períodos de tiempo puede resultar ser algo realmente incómodo, además requiere sellado periódico y limpieza especial para mantener su aspecto fresco.
 

Pisos de madera

 
Los pisos de madera han hecho una reaparición importante tanto en las casas nuevas como en las remodeladas. Desde la perspectiva de los conocedores del tema, la popularidad de la madera siempre ha sido indiscutible, especialmente la del roble, arce, cerezo y caoba.
 
Pros: Los pisos de madera son cómodos bajo los pies y tienen una apariencia cálida que combina a la perfección la cocina con espacios adyacentes. Son considerados como una buena inversión ya que a menudo aumentan el valor de una casa o propiedad en la cual están instalados.
 
Contras: Los pisos de madera son susceptibles de daños por agua y arañazos. Este tipo de pisos pueden tener acabados a base de aceite especial y cera, pero este tipo de acabados son menos resistentes en un ambiente de cocina y requiere un encerado regular.
 
Los pisos de madera que han sido previamente tratados en fábrica son frecuentemente la opción más duradera y acertada para una cocina. Los pisos de madera para cocinas generalmente deben ser resellados cada cinco o seis años.
 

Piso laminado

 
El piso laminado viene en una variedad de estilos que imitan la madera natural oscura, la madera clara, el bambú o la piedra. Su accesibilidad hace que sea atractivo para muchos propietarios.
 
Pros: El piso laminado se puede instalar directamente sobre pisos existentes, lo que reduce significativamente la mano de obra. El producto es menos costoso que la madera dura o azulejos. El piso laminado es menos propenso a los rasguños y raspaduras que los pisos de madera natural.
 
Contras: La exposición al agua puede provocar que el piso laminado se deforme o tuerza. El laminado no puede ser barnizado y tiene una vida útil mucho más corta que el piso de madera natural o de baldosas.
 
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