Cuando hace unas semanas Javier me dijo que se iba unos días a Segovia con
su chica y me mostró el hotel que habían reservado no pude resistirme a
proponerles un desafío: Lucía tiene cámara reflex y le gusta la fotografía,
si conseguían hacer un buen reportaje fotográfico de la estancia les
"contrataba" como colaboradores para el blog.
Aceptaron el reto y el resultado ha sido el que hoy os muestro.
Unas magníficas imágenes de lo que en su momento fue convento de los
Capuchinos y que tras una acertada restauración se ha convertido en un
tranquilo hotel con encanto.
Se han respetado los bellos elementos arquitectónicos originales, como los
altos techos en madera, las paredes de piedra o los arcos apuntados de
ladrillo, integrándolos sabiamente en la remodelación del espacio con el
fin de conseguir un entorno acogedor y funcional al tiempo.
El punto focal es sin duda el gran ventanal semicircular delante del cual
se ha instalado una zona de relax con una mesita y dos butacas cuya
forma y disposición potencian el efecto de círculo. Tapizadas en terciopelo
color caldero, la luz incide en ellas aportando una sensación cálida.
El suelo, el cabecero en tablones de madera y la carpintería interior dan
réplica a las vigas del altísimo techo aumentando la calidez.
Como contraste se ha elegido el negro para las largas cortinas, los muebles y
la carpintería del ventanal, consiguiéndose así un toque sofisticado y elegante.
Desde el ventanal se disfrutan unas fantásticas vistas del casco
antiguo de Segovia e incluso la evocadora llanura castellana.
También del precioso patio del hotel que cuenta con piscina y spa.
El baño con ducha, bañera e inodoro independiente es amplio y con
cuidados detalles.
Un cinco estrellas con encanto a tener en cuenta si decidimos visitar
la bella ciudad de Segovia.
Hotel Eurostars Convento Capuchinos
Damos la bienvenida a nuestra nueva colaboradora y esperamos más
reportajes tan buenos ;-)