¿Qué son los detectores de alarma y en qué se diferencian de una alarma convencional?
En este artículo haremos un repaso a los principales tipos de detectores de alarma que mejoran la seguridad del hogar y de los negocios. Un detector es un dispositivo que tiene doble función.
Por un lado, percibe la aparición de fenómenos físicos.
Por otro, genera una señal de aviso en caso de alerta.
Realmente, para que una alarma funcione, requiere de la presencia de algún detector o de algún sensor. Existe gran variedad de sensores y detectores diseñados para identificar todo tipo de irregularidades, tanto en hogares como en negocios.
Cuál es la diferencia entre sensor y detector
Ambos artilugios perciben estímulos. No obstante, los sensores tienen la capacidad añadida de detectar las magnitudes físicas o químicas. Es decir, miden la cantidad de ese estímulo. Por ejemplo, un detector puede percibir que hay humo en la sala, mientras que un sensor solo hará sonar la alarma si hay determinada cantidad de humo.
Ambos elementos son cada vez más precisos y fiables, favoreciendo una reacción rápida frente a incidencias. En base a la tecnología utilizada para su correcto funcionamiento podemos diferenciar:
Infrarrojos (PIR)
Genera alarma cuando la diferencia de la temperatura ambiente y la de un objeto del entorno es excesiva.
Microondas (MW)
Estos sensores emiten una frecuencia de onda entre un emisor y un receptor. Lo que logran es que cualquier movimiento entre ellos cambiará la frecuencia y desencadenará una señal de alarma. Para entenderlo mejor, imagina que dos sensores se envían una señal entre si. Si alguien o algo pasa entre medias, altera la señal, interrumpiéndola. De este modo la alarma se activa.
Mixto o Doble Tecnología
Este tipo de detector se basa en el uso simultáneo de ambas técnicas, garantizando mayor fiabilidad y eficiencia.
Para qué sirven los detectores de alarma
Su principal cometido es advertir de intrusiones y/o elementos físicos que no deberían estar ahí. Aunque también tiene carácter disuasorio, lo cual es muy eficaz para prevenir intrusiones. En definitiva, ante cualquier irregularidad saltará un aviso informando de la situación de alerta.
Tipos de sensores
Los sensores son componentes muy valiosos en las alarmas. Cada uno funciona bajo ciertas circunstancias y, en resumen, resultan útiles en tres situaciones diferentes:
Protección frente a incendios.
Disuasión de intrusiones no deseadas.
Aviso frente a accesos no permitidos.
Sensor de humo, calor y de incendios
Diseñados para detectar la presencia de humo en el ambiente y proteger de peligros de incendios e intoxicaciones de humo. Son dispositivos ultra sensibles. Por eso permiten calibrar el nivel de sensibilidad en función de cada necesidad. Además, también controlan los cambios de temperatura. Es decir, son capaces de alertar sobre incendios provocados por materiales que se queman sin humear.
Sensor de gas
Estos sensores suelen estar colocados en la cocina. Los encontraremos a una altura u otra dependiendo del tipo de gas que detecten (pesado o ligero). Configurados correctamente permiten cortar el suministro de gas en caso de irregularidades en el ambiente.
Sensor infrarrojo
Este tipo de sensor tiene la capacidad de medir la radiación electromagnética y térmica de los cuerpos. De este modo aporta información sobre aquello que la luz visible no podría detectar.
Sensor apertura de puerta
Se tratan de sensores magnéticos. Generalmente están colocados en ventanas y/o puertas, con el fin de proteger de accesos indeseados. Estos sensores también pueden ser utilizados para controlar la temperatura ambiente en una habitación o local.
Sensor crepuscular
Estos elementos miden la intensidad de la luz ambiente, enviando una señal cuando ésta sea inferior a la luminosidad que se haya marcado previamente. Su ventaja es que pueden ser automatizados con el fin de aprovechar la luz natural o activar el sistemas de luces solo cuando sea de noche.
Sensores perimetrales
Conocidos como sensores de movimiento exterior, alertan de la presencia del intruso antes de que éste acceda a la zona interior protegida. Su carácter es previsor. Tienen la finalidad de evitar intrusiones en la vivienda así como posibles agresiones por parte de los supuestos agresores. Puesto que la protección perimetral avisa antes de alcanzar la zona protegida, favorece el margen de tiempo de la intervención policial. La seguridad perimetral es una de las medidas más valoradas por los expertos en seguridad y nuestros clientes más exigentes.
Tipos de detectores de alarma
Hemos visto que los sensores permiten a las alarmas detectar varias situaciones de riesgo. Aperturas de puertas, calor excesivo y humo son los más importantes. Entonces, deberíamos hablar de detectores de alarma frente a incendios, escapes de gas y antirrobo. Pero no son sus únicas funciones. Los detectores abarcan muchas otras situaciones. En el ámbito de la seguridad en un hogar o comercio, encontramos otros importantes:
Detectores de inundación
Pensado para advertir de la presencia de agua a fin de evitar los riesgos y daños que pueda producir la acumulación de agua. Orientado para ser situado en sótanos, accesos y cualquier otro lugar de una casa o comercio. En cuanto detecte la presencia de agua emitirá una señal de alerta.
Detector de rotura de cristal
Este detector lleva incorporado un micrófono capaz de reconocer diferentes tipos de ruidos en caso de rotura de cristal. Está orientado para comercios o casas con amplias cristaleras de fácil acceso desde el exterior.
Sistemas de seguridad integrales
Como hemos visto hay un sin fin de detectores capaces de cubrir todo tipo de necesidades, desde las más específicas hasta otras más generales. Algunos sensores están diseñados para detectar daños más precisos, por tanto debemos valorar cuál se ajusta más a nuestra situación. Por eso, si te preocupa la seguridad del hogar o de tu negocio, te gustará saber cómo los detectores anti siniestro son útiles en nuestros sistemas de seguridad integrales.
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