No lo tenía previsto, pero he pensado que una de las mejores formas de retomar el blog después de vacaciones, es enseñándote el antes y después de lo que en mi casa se conoce como la Habitación del Gato. Así, con mayúsculas.
Y lo hago esencialmente por un motivo: quiero compartir un descubrimiento que llegó en el momento justo. Y te aseguro que lo hizo para quedarse.
Pero déjame primero que te ponga en antecedentes…
Antes y después de una habitación pequeña
La Habitación del Gato es, fundamentalmente, una habitación pequeña y estrecha cuyo fin principal es almacenar trastos y servir de refugio a mi gato Jorge-The-Cat cuando quiere huir de mi gata Koska.
La idea de convertirla en una habitación multiusos siempre ha estado ahí, pero me echaba atrás la necesidad de pintar y de mantener a mi gato, que tiene un problema de salud que lo hace especial, alejado de “su habitación” algún tiempo. Finalmente decidí que era algo que había que hacer sí o sí, tratando de crear el menor revuelo posible.
Así pues, partía de este desastrado “Antes”:
Y este es el “Después” tras pintar la pared y hacer algunos cambios pequeños:
Pintura
Y ahora sí, vamos al descubrimiento del que te hablaba al principio. Se trata de la pintura de la pared. A veces las casualidades ocurren y quiso el azar que el mismo día que tenía previsto empezar con los cambios me ofrecieron probar la pintura Ecosphere Premium de Graphestone.
Me decidí a probarla en primer lugar porque el momento era perfecto. Pero además se trataba de una pintura ecológica, alejada de las pinturas convencionales que contienen sustancias tóxicas. Está creada a base de cal artesana y con la tecnología del grafeno. Y lo que más me llamó la atención es que elimina CO2 del ambiente gracias al proceso natural de carbonatación de la cal. Por supuesto, no resulta tóxica para niños ni animales. Suena bien ¿verdad?
Lo cierto es que, a pesar de que todo esto me pareció estupendo, en el fondo pensaba que a la hora de ponerse manos a la brocha la cosa se iba a complicar. Y créeme cuando te digo que se trata posiblemente de la mejor pintura que he utilizado en mi vida, lo que es mucho decir.
Con sólo una capa el color anterior quedó totalmente cubierto, lo que en una pared con el puñetero gotelé no creas que es tan fácil. Finalmente le di dos, por aquello de hacer las cosas bien.
Se desliza de maravilla tanto con brocha como con rodillo.
No gotea y apenas hace spray, lo que la hace también perfecta para techos.
No genera ese olor fortísimo de las pinturas convencionales.
Y cunde muchísimo. ¡Con un único bote de 1 litro pude pintar la habitación entera!
Yo elegí el color Diamante que es un gris muyyy clarito y luminoso. El resultado me ha gustado mucho, gotelés odiosos aparte.
Resultado final
El segundo cambio importante ha sido sustituir un aparador pasado de moda por el famoso armario blanco de acero PS de IKEA. Y no creas que ha sido una elección al azar. Un día de estos quiero dedicar un post a este conocidísimo mueble.
Para terminar, he añadido una cama pequeña y algún detalle aquí y allá. Y la Habitación del Gato ha pasado a seguir siendo del gato, pero apta también para el uso humano. Que ya tocaba.
Nota: En el proceso de este cambio un cristal de un cuadro resultó dañado sin haber encontrado al día de la fecha sustituto adecuado.
¿Qué te parece el cambio Small & Lowcost? ¿Y la fusión humano-gatuna?
¡Nos vamos el miércoles!
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