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Técnicas para dormir rápidamente

El artículo de hoy lo vamos a dedicar a explicar algunas técnicas para dormir rápidamente. ¿Y por qué? Veamos…

Después de un largo día de trabajo y demás quehaceres, al fin llega el momento más esperado: es hora de ir a dormir. Sin embargo, mientras tú luchas por apagar tu mente y dormir plácidamente, esta decide que es el mejor momento para repasar la lista de cosas pendientes, darle una vuelta a eso que tanto te preocupa y desenterrar todos los miedos e inquietudes que la vorágine del día a día mantiene apagados. ¿Verdad que esta situación te resulta de lo más familiar?

Y es que sí, es muy pero que muy común que la hora de acostarse se convierta para muchas personas en un momento de reflexión, que hace que conciliar el sueño sea mucho más lento y complicado e, incluso, afectando a la calidad del descanso posterior. Por eso, desde Colchón Exprés creemos que puede resultar muy útil investigar y probar algunas técnicas y consejos para dormir rápidamente.

Fuente: Freepik

 

Técnicas para dormir rápidamente

La técnica militar de los 120 segundos

Este método fue desarrollado por el servicio militar estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial, quienes lo probaron durante seis semanas en diferentes condiciones y aseguraron que funcionó en un 96% de los soldados. Según cuentan, solo hacen falta dos minutos para caer en un sueño reparador. Para ello, estos son los pasos que debemos seguir:

Relajar los músculos de la cara: hay que cerrar los ojos, respirar e ir notando cómo se relaja cada parte del rostro: la mandíbula, la barbilla, los pómulos, la frente…
Relajar los hombros: se debe intentar conseguir sentir que tenemos los hombros y los brazos completamente relajados. Para ello, podemos comenzar con una posición de tensión, para después dejar caer los hombros y, a continuación, el brazo, la mano, los dedos… Empezaremos siempre por el brazo dominante.
Relajar las piernas: centrándonos primero en una pierna y luego en la otra, notaremos cómo vamos relajando muslos, gemelos, tobillos, pies, dedos… Tenemos que sentir la sensación de que las piernas se hunden.
Relajar la mente: debemos procurar no pensar en nada durante 10 segundos, y para ello proponen tres opciones:  
- Imaginar que estás acostado en una canoa, en un lago en calma, mirando el cielo azul.
- Imaginar que estás en una hamaca negra de terciopelo, en una habitación oscura.
- Repetir una y otra vez ‘no pienses, no pienses…’.
Según este método, con el cuerpo completamente relajado y tras pasar 10 segundos con la mente en blanco, estaremos dormidos.
 

La técnica 4-7-8

Este método busca alcanzar el sueño en 60 segundos, y fue desarrollada por el profesor Andrew Weil, de la Universidad de Harvard. Está inspirado en la respiración practicada en la meditación budista. Así, el proceso consiste en:

1. Cerrar la boca e inhalar aire por la nariz, contando hasta 4.
2. Aguantar la respiración 7 segundos.
3. Espirar durante 8 segundos, emitiendo un sonido fuerte.
4. Repetir esta técnica 3 veces, para conseguir un estado de relajación y quedarnos así dormidos.

 

Otros consejos para favorecer el sueño

- Si estás intentando conciliar el sueño y ves que empiezas a agobiarte y a dar vueltas sin parar, puede ser útil levantarte durante 10 minutos y centrar la atención en una actividad como leer, pintar… (evitar el uso de aparatos electrónicos).
- Mantener una rutina y horarios también va a facilitar el proceso de conciliación del sueño.
- Si te cuesta mucho dormir por la noche, evita echarte la siesta. Además, practica algún ejercicio físico, ya que después te sentirás más relajado. Eso sí, este ejercicio no debe realizarse al final del día.
- También puedes practicar técnicas de relajación como la meditación, escuchar música…
- Por supuesto, es importante llevar unos buenos hábitos: cenar ligero, evitar bebidas estimulantes…

 

Importante: busca la calidad en el colchón y en la almohada

De nada servirá aplicar las técnicas y consejos anteriormente mencionadas si no disponemos de un equipamiento adecuado y de calidad para nuestro descanso. Hablamos, por un lado, de un colchónque se adapte a nuestras necesidades en lo que respecta a transpirabilidad (dependerá de si somos más o menos calurosos), firmeza (mullido, duro o intermedio, siendo la intermedia la más común), medidas, complexión de los durmientes… Por otro lado, igual de importante es escoger la almohada adecuada, que dependerá sobre todo de si dormimos boca abajo, de lado, boca arriba, en posición fetal…

Además, tampoco debemos olvidarnos del somier, que puede estar hecho de láminas o de muelles y cuya elección dependerá del tipo de colchón y de nuestras necesidades físicas.

Así, para resolver cualquier duda y dar con la mejor combinación de colchón-almohada-somier, no dudes en consultar a los expertos deColchón Exprés.
¡Que tengas dulces sueños!
 
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