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¡Quiero dormir del tirón!

¿Tu vida es un no parar? ¿Empiezas la rutina muy temprano y te acuestas muy tarde? ¿Te sientes cansado todo el día? ¡Cuidado! Tu cuerpo está reclamando un derecho que le pertenece: ¡el descanso! Llevar un ritmo de vida muy ajetreado y desordenado puede repercutir en las pocas horas que reservas para el sueño e impedir que puedas dormir la noche del tirón. ¡La clave para lograrlo está en tu dormitorio y en tus hábitos!

En Conforama sabemos lo importante que es dormir bien y por eso queremos ayudarte a conseguir un sueño plácido y reparador con estos consejos. Controla todo lo que esté a tu alcance, ya que en un buen descanso influyen factores internos, como la alimentación, y factores ambientales, como el confort de tu colchón. 

Fuente: Unsplash y Pixabay

1. Prepárate durante el día

Lo más importante para llegar a la cama con sueño es mantener siempre los mismos horarios. El organismo necesita adaptarse a un ciclo estable para que, cuando sea el momento de dormir, pueda hacerlo. Procura despertarte y acostarte siempre a la misma hora y dormir un número de horas razonables (entre 7 y 9 horas para los adultos).

¿Y qué pasa con la maravillosa siesta? No es aconsejable, pero si no puedes evitarla, no hace falta renunciar a ella. Eso sí, sería conveniente que no sobrepasara los 15 minutos, ya que de lo contrario podría afectar negativamente al sueño nocturno. Es preferible que sea en el sofá para levantarte más despejado.

Otro factor que te puede ayudar a dormir mejor es el ejercicio físico. Activar tu cuerpo con el deporte ayuda a reducir el estrés y esto contribuye a tener un sueño más profundo. Es recomendable hacerlo mínimo un par de horas antes de acostarse.

2. Dos horas antes de irse a la cama...

¡Cuidado con el café (o las bebidas excitantes)! Crean gran dependencia y por eso es fácil querer tomarlas a todas horas. Sabemos que en horas punta, como en el desayuno o después de comer, pueden ser necesario, pero por la tarde deberías olvidarlo si quieres un descanso de calidad.

También hay que cuidar las cenas. Además de que estas deben ser sanas y ligeras, es recomendable hacerla dos horas antes de irse a la cama para evitar reflujos y problemas del sueño.

Fuente: Unsplash

3. Relájate antes de dormir

Es importante tener en cuenta que la melatonina es la hormona que nos permite conciliar el suelo y que esta se activa con la ausencia de luz. Por eso, además de dormir con oscuridad, se aconseja que, antes de acostarse, ya se vaya preparando al cuerpo con una ambiente relajante y una luz tenue. 

Si te cuesta conciliar al sueño, prueba a darte un baño por la noche. Si quieres un plus de relajación, prueba con música suave, estiramientos o ejercicios de respiración. Los dispositivos electrónicos, como los móviles o el portátil, es mejor olvidarlos, ya que la luz que emiten activa el organismo. 

4. Acondicionar la habitación ideal para el descanso

¿Sabías que un entorno confortable y agradable ayuda a conciliar mejor el sueño? Por eso es importante prestar atención a cada detalle en el dormitorio. Empieza por la base del descanso: ¡el colchón! De su elección depende que duermas bien o no. Descubre cuál es el colchón ideal para ti:

- ¿Duermes solo?
     - : entonces elige un colchón que se adapte a ti.
     - No: un colchón de látex o muelles es lo mejor para compartir cama. Si hay mucha diferencia de peso, opta por dos colchones unidos.

- ¿Cuánto pesas?
     - Menos de 70 kg: lo mejor es un colchón blando. 
     - Entre 70 kg y 100 kg: lo mejor es una firmeza intermedia.
     - Más de 100 kg: lo mejor es un colchón duro.

- ¿Cómo duermes?
    - Boca arriba: elige un colchón duro (es la mejor postura para dormir).
    - De lado: elige un colchón intermedio. 
    - Boca abajo: elige un colchón blando (se desaconseja esta postura para dormir).

- ¿Eres caluroso o friolero?
    - Caluroso: mejor un colchón de muelles.
    - Friolero: mejor un colchón viscoelástico.

Fuente: Conforama y Unspalsh


Una vez que ya tengas un buen colchón, cuida también la decoración para que tu dormitorio te inspire calma y tranquilidad. Convierte tu cama en una nube, escoge una gama de colores suaves e, incluso, utiliza aceite esencial de lavanda para perfumar la estancia, ya que este aroma tiene propiedades relajantes. Si tienes problemas de sueño, la televisión no tiene cabida en el dormitorio. Lo mismo ocurre con el móvil o la tablet, su luz azul alteran a la hormona del sueño, así que lo mejor es un despertador con pilas.

También es importante que el dormitorio esté bien aislado, ya que dormir con ruido puede causas microdespertares que impiden alcanzar las fases profundas del sueño. Lo mismo ocurre con la temperatura, no hay que pasar ni frío ni calor, por eso debe estar entre 17 y 20º C.
 

5. ¿Te desvelas con facilidad?

Esa sensación de no poder dormir y saber que te quedan pocas horas para levantarte es frustrante y desesperante. Lo primero que debes hacer es quitar cualquier reloj al que puedas tener alcance desde la cama, ya que el hecho de mirar la hora te pondrá más nervioso e intensificará la sensación de vigilia.

Si eres de los que le cuesta conciliar el sueño pensado en todo lo que tienes que hacer, un truco es elaborar una lista antes de dormir con cosas pendientes por hacer para el día siguiente. Al plasmarlo sobre el papel, liberarás tu mente y dejarás espacio para pensamientos felices.

Fuente: Unsplash


En Conforama sabemos que calidad en el sueño es calidad de vida, por eso en nuestras tiendas podrás encontrar una amplía gama de colchones con las últimas tecnologías en descanso, así como todo lo que necesitas para poner una habitación confortable y acogedora. ¡No renuncies a dormir bien!
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